Contrabando, el enemigo de la producción frutihortícola

  • Comunidades productivas de Coronel Oviedo, se encuentran en plena zafra tomatera, en el presente año, estiman niveles de producción record.
  • El contrabando constituye el mayor flagelo de los productores, quienes claman por un real combate gubernamental.

Productores de tomate en el proceso de selección y encajonamiento de la producción, antes de ser enviados a los centros comerciales. //OviedoPress

Productores de tomate en el proceso de selección y encajonamiento de la producción, antes de ser enviados a los centros comerciales. //OviedoPress

Se encuentra en plena etapa zafrera, el rubro productivo frutihortícola de mayor incidencia en las comunidades rurales de Coronel Oviedo y el Departamento de Caaguazú, la producción de tomate, comunidades como San Antonio, Santa Librada, 3 de Mayo, Acosta Ñu, Blas Garay entre otros, han iniciado la recolección del fruto de su esfuerzo, con el anhelo de generar rentabilidad y saldar las deudas contraídas.

Un equipo de prensa de OviedoPress, visitó fincas productivas de las zonas mencionadas, constatando el alto nivel de rendimiento que presentan los cultivos, que reflejan un importante repunte en cuánto a técnicas de producción, infraestructura e inversión financiera, en la mayoría de los casos producto del endeudamiento con bancas privadas, o el Crédito Agrícola de Habilitación (CAH), dependiente del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).

Nucleados en la Coordinadora Agrícola del Departamento Caaguazú, existe una extrema preocupación en unos 3.000 productores tomateros, cuyos representantes refieren que en la actualidad el contrabando representa el mayor flagelo, debido a que genera una competencia desleal, amparados éstos quizá, en una complicidad gubernamental, cuyos perjuicios son incalculables para los productores y sus familias.

Con sistemas de riego mecanizados, nutrición y cuidados pertinentes, los cultivos de tomate alcanzan niveles de producción de hasta 7 kilogramos por planta, en siembras hechas a campo abierto, por su parte, aquellas hechas bajo invernadero llegan a unos 14 a 15 kilos.

La inversión realizada es millonaria, debiendo para los sistemas de riego invertir en sistema de distribución y bombeo de agua, electrificación, media sombra, mantas térmicas, cajones de madrea, una gran cantidad de requisitos enumerables y que representan una gran apuesta de la nueva agricultura familiar campesina.

“Trabajar hoy en el campo ya no es cosa sencilla, a los inconvenientes de falta de formación técnica adecuada, poca infraestructura de caminos, burocracia para acceso a los créditos agrícolas y el cambio climático, se suma el contrabando, situación que por décadas nunca se ha pudo superar, por lo que exigimos del gobierno central políticas serias de combate, programas de comercialización, que alienten a que sigamos trabajando”, expresó Fabio Villalba, de Santa Librada.

Fabio Villalba; No queremos que los rubros frutihortícolas desaparezcan como el algodón, la cebolla, la papa u otros, por desidia gubernamental, por culpa del contrabando, una mafia a quienes por décadas han hecho la vista gorda.

Expresó igualmente, que para una producción rentable deben acceder a préstamos, en la mayoría de las ocasiones con intereses usurarios, desangrantes por parte de la banca privada y muy burocráticos por parte del sector público; “invertimos millones, trabajamos y generamos espacios laborales para muchas familias, todo ese enorme sacrificio va a la basura, por culpa del contrabando, necesitamos fuerte respaldo gubernamental”, amplió.

Por su parte, Miguel Frutos, de San Antonio refirió que se encuentran capacitados para abastecer el mercado interno; “Tenemos una producción de buenísimo nivel, tanto en cantidad como en calidad, estamos en condiciones de producir hasta inicios de 2017, enero o febrero, a veces nos desanima que los propios representantes del gobierno digan que no tenemos capacidad de producción, eso es mentira, queremos también percibir precios justos, sin intermediarios, ya que es la única manera que dejemos ganancias”, dijo.

Actualmente Paraguay no otorga la Autorización Fitosanitaria de Importación (AFIDI), para el ingreso del tomate desde países extranjeros, sin embargo en los supermercados y/o centros de abastecimiento, el consumidor accede a tomates de origen brasilero o argentino, lo que desnuda la campeante fuerza del contrabando.

El Estado cuenta con instituciones cuya finalidad es el estricto cumplimiento y control de la inviolabilidad de nuestras fronteras, en detrimento de la producción nacional, varias de ellas son, el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (SENAVE), o el Departamento Técnico Aduanero de Vigilancia Especial (DETAVE), dependiente de la Dirección Nacional de Aduanas (DNA); “si sigue ingresando productos extranjeros, cumplen estas instituciones su trabajo?”, se consultó Catalino Parra, representante de la Coordinadora Agrícola.

“Qué hace el gobierno para atajar el contrabando, exigimos garantías para seguir trabajando, no pedimos subsidio gubernamental, ni condonaciones de deudas, queremos nada más que las instancias responsables cumplan su cometido, es nada más honrar la confianza encomendada por parte del pueblo, queremos patriotismo de nuestros gobernantes, queremos precio justo y que paren con el contrabando, están matando de a poco el campo”, lamentó Parra.

Del mercado interno, la ciudadanía en general; solicitaron igualmente más confianza, mayor apuesta por la producción nacional, por su carácter dinamizador de la economía rural, garantizan producción de buena calidad y seguros para el consumo humano; “De Brasil y Argentina ingresan productos cuya calidad para la salud nadie garantiza, no sabemos qué está consumiendo nuestra gente, al gobierno mucho tampoco le importa, están todos cegados por su afán de amasar fortunas económicas, es una gran mafia el contrabando, sus tentáculos llegan a todas las esferas de gobierno, lastimosamente”, concluyó Catalino Parra.

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