“Zalamero, rastrero y pusilánime”: Fuerte crítica de un diputado a Beto Ovelar
- Un diputado del Partido Colorado cuestionó duramente al senador Beto Ovelar, acusándolo de “utilizar a niños” en un video para congraciarse con el gobierno.
- En el Congreso, el legislador criticó el servilismo político y aseguró que este tipo de actitudes “afectan la imagen del partido”.
- La exposición de los niños en el material audiovisual generó un fuerte debate sobre los límites de la propaganda oficialista.

Un encendido discurso en la Cámara de Diputados puso en el centro de la polémica al senador Beto Ovelar, quien fue calificado de “zalamero, rastrero y pusilánime” por su colega legislador Roberto González. La crítica surge a raíz de un video en el que se observa a niños agradeciendo al presidente Santiago Peña por la entrega de pupitres escolares.
“Un senador de la nación, con el afán de congraciarse y quedar bien con el poder de turno, ha utilizado a los niños. Ha utilizado a los niños de nuestro país“, expresó el diputado, visiblemente indignado. Durante su intervención, solicitó a la sala técnica la proyección del material audiovisual para evidenciar la situación.

En el video, los niños aparecen repitiendo frases como “Gracias, señor presidente Santiago Peña, por las sillas” y “Llegaron los pupitres. Muchas gracias por el aplauso“, lo que despertó una fuerte reacción en el Congreso.
“No podés ser tan rastrero“, sentenció el diputado, señalando que este tipo de actos afectan no solo la imagen del senador, sino la de todo el Partido Colorado. “La opinión pública nos ve y cree que todos somos capaces de actuar de la misma manera“, advirtió.
El legislador también cuestionó la falta de “originalidad, creatividad y espontaneidad” en estos gestos de apoyo al gobierno. “Si tenemos que agradecer, digamos: ‘Muchas gracias, pueblo paraguayo’“, sostuvo. Además, enfatizó que este tipo de actitudes comprometen el futuro del partido en las próximas elecciones.

La utilización de niños en actos oficiales y campañas propagandísticas ha sido objeto de recurrentes críticas en el país, reavivando el debate sobre los límites entre la gestión gubernamental y la propaganda política.