Hermetismo marca primer año de gestión Alejo Ríos Medina

Al cumplirse el primer año de gestión del actual gobernador de Caaguazú, el análisis periodístico entorno a su gestión gubernamental, es marcada por su escaso interés en hacer público, el uso de los recursos, generados por la propia ciudadanía.

A ellos, se suman los cuestionamientos a las aparentes irregularidades en procesos licitatorios, como adjudicaciones de merienda y almuerzo escolar, obras de perforación de pozos artesianos y el desconocimiento ciudadano hacia los destinos de recursos como Royaltíes y Fonacide.

La tirantez de las relaciones con la Junta Departamental, denotan su aire autoritario, negando incluso, o respondiendo a medias, parcialmente, las solicitudes de informe habitualmente exigidos por el legislativo, en una clara señal de poco apego a socializar o clarificar su línea de acción gubernativa, muy distante, de su maquillada línea discursiva.

Alejo Ríos Medina, Gobernador del Caaguazú.

Por Néstor Castillo
@nestorcastCOV – Abogado

El gobernador del V Departamento Caaguazú, el liberal Alejo Ríos Medina, cumple este jueves 15 de agosto, su primer año de gestión gubernamental, en torno a un crispado ambiente político regional y nacional, caracterizada por la inestabilidad en el gobierno central de la República, que de algún modo, también evidencia un alto descontento social en la capital departamental, Coronel Oviedo, y otras urbes del Departamento.

Sus niveles de aceptación y popularidad, sumado al mote de «karai guasu», que le fuera otorgado, merced a sus antecedentes de ex concejal departamental, gobernador interino y dos veces intendente de la ciudad de Caaguazú, despertó la confianza y expectancia en la población caaguaceña, que en este primer año de labor gubernamental, en un gran segmento de aquellos optimistas, fue paulatinamente diluyéndose, hasta llegar a hoy, con mucho más escepticismo, condicionado fundamentalmente por su disociación a la corriente transparentista y esclarecedora del manejo de la cosa pública, en el ámbito de los gobiernos autárquicos, regionales, descentralizados e incluso el propio gobierno central, pudiéndolo considerar como un retroceso hacia la construcción de una democracia plena.

Ríos Medina, viene implementando una política de gestión contraria a sus discursos proselitistas, en los que prometía gobernar equitativamente, desde la capital departamental, para beneficio de los 22 municipios, hoy, con suerte es visto esporádicamente por la sede de la gobernación en Coronel Oviedo, la gente desconoce cuáles son sus días de audiencia pública, tener acceso al mismo es dificultoso y hasta se elevó a un carácter de sigilo de Estado, cuestionan quienes alguna vez, en estos 365 días, quisieron ser recibidos por la «autoridad», sin éxito alguno, debiendo retornar cabizbajos y sin respuesta a sus necesidades comunitarias.

El centro cultural departamental, en ciudad de Caaguazú, se constituyó en este corto espacio de tiempo, en la sede fáctica del poder gubernamental, desde donde Ríos Medina, dirige los destinos del Departamento, movilizando diariamente una caravana de funcionarios desde varios distritos del gran Caaguazú, significando una alta erogación de dinero público, como resultado de tener que realizar viajes diarios de empleados públicos, quienes van para cumplir funciones en dicha sede, que ha sido convertida incluso en campamento de obras, contrastando su finalidad cultural con lo bruto, de las maquinarias operativas viales, que escasamente son vistos por ciudades como Coronel Oviedo, y cotidianamente movilizados hacia la zona Este del Departamento.

En materia de ejecución de obras, si tal vez las hubiera, poco son conocidas por la población departamental, quizá, por la escasa cantidad de éstas, o por la falta de difusión debida, señalando que, desde este medio de comunicación e incluso otros, existe el interés de difundirlas, prueba de ello son las solicitudes de información pública, requerida a la gobernación de Caaguazú, las cuales fueron siempre respondidas de manera extemporánea, e incluso ambiguas, desconociéndose dónde está la institución invirtiendo en mantenimiento de caminos, construcción de empedrados, aulas, sistema de agua potable u otras, de impacto inmediato en las comunidades.

El mayor punto de inflección negativa, de la gestión Alejo Ríos, se trasluce en las denuncias recurrentes de irregularidades en los procesos licitatorios de programas alimentarios escolares, merienda y almuerzo, ambos salpicados por aparentes esquemas de direccionamiento para la adjudicación final a empresas de cuestionados antecedentes en el cumplimiento de sus contratos, como en el caso del almuerzo, donde fueron otorgados millonarios contratos a empresas como Girasol S.A. e ingenio de alimentos Campo Verde, que han ganado incluso connotación nacional.

En lo relativo a la merienda escolar, la gobernación de Caaguazú, se vio «obligada» a adjudicar este lote millonario, por valor cercano de G. 7.200 millones (más de un millón de dólares) a la única oferente, que se evidenció adquiere el producto a distribuir (leche) a un costo preferencial, dejando un margen de ganancia de cerca de G. 2 mil por cada litro, indiciando al menos, sospechas de sobrefacturación o márgenes de ganancias muy superlativos, donde la optimización o austeridad gubernamental, no es precisamente la premisa de Alejo Ríos, y su equipo técnico de gestión.

Vale mencionar, que ambos programas alimentarios, fueron recién entregados a las escuelas y colegios del Departamento, posterior a las vacaciones de inviernos, ya en la segunda mitad de julio, haciendo muy deficitario su real fin académico-pedagógico, para los estudiantes caaguaceños.

El hermetismo que se ciñe en torno a varios de estos procesos, hacen llamativos también otras adjudicaciones, como las de perforación y construcción de sistemas de agua potable, donde casualmente la adjudicade es recurrentemente una misma empresa, Servicios de Ingeniería y Construcciones S.A. (SICSA), que es la única capaz de presentar fielmente sus documentaciones, de acuerdo siempre, a actas de evaluación, en el que todas las demás oferentes, casualmente, cuentan con causales de descalificación, sin que reciban mayores explicaciones por parte del órgano convocante.

La Ley 5.282/14 de Libre Acceso Ciudadano a la Información Pública, pareciera ser una herramienta detestable para la administración Ríos Medina, prueba de ello, ya lo han sufrido ciudadanos, periodistas e incluso concejales departamentales, con el casi blindaje a los detalles administrativos de su gestión, que naturalmente debería de suponer tendría todo representante público que se precie de honesto y transparente.

Dado este panorama, los días venideros para la actual gestión gubernamental deberá redoblar esfuerzos, o cuanto menos esforzarse en mejorar la percepción ciudadana hacia la imagen de gestión, que si bien, admitamos, podría ser incluso buena, la linea de acción que se ejerce, dista enormemente de la línea discursiva de Alejo Ríos, a quien seguimos augurando buena gestión, porque al final de cuentas, redundará en beneficios para todos.

Comentarios

Comentarios del sistema: 0