El «Humilde Potreriteño», Libertad celebra 57 años de vida

  • El gumarelo ovetense, club Libertad, del populoso barrio Potrerito de Coronel Oviedo, celebra un aniversario más de vida institucional, este miércoles 13 de mayo.
  • Fundado en el año 1.963, cumple 57 años, su rica historia deportiva hoy es recordada por los memoriosos, propios y extraños, quienes atesoran gratos momentos y valoran la actualidad, de esta modesta institución.
  • Carlos Torales, ex futbolista del club, protagonista del épico bicampeonato consecutivo, de 1.980 y 1981, nos recibió en su domicilio y revivió la hazaña de la consagración, irrepetible, hasta nuestros días.

Carlos Torales, ex lateral izquierdo, protagonista de la histórica doble consagración del club Libertad en 1.980 y 1.981, rememorando la hazaña del año 80, junto a sus compañeros de equipo. //OviedoPress

Fundado un lunes 13 de mayo de 1.963, el club Libertad, del laborioso barrio Potrerito, de Coronel Oviedo, celebra este miércoles, su aniversario número 57, en torno a un enrarecido ambiente, envuelto por la pandemia del CoVid-19, que imposibilita las celebraciones con su masa societaria y su incondicional respaldo, la hinchada potreriteña.

Quizá este aniversario 57, lo hubiera encontrado airoso, protagonista decidido de la temporada 2020 de la Liga Ovetense de Fútbol (LOF), que iniciaba sus primeras fechas, e interrumpido, allá por el 8 de marzo, cuando se disputaba la última fecha válida, quedando pendiente la continuidad del certamen futbolero.

Libertad de Potrerito, asentado en un modesto barrio de gente laboriosa, trabajadora de la arcilla, que con sus incansables manos forjan en las olerías, los ladrillos, tejas y otros materiales para la construcción de las viviendas, vivió tal vez, a finales de la década del 70 y principios del 80, su memento de mayores glorias deportivas.

En 1.979 se consagraba flamante campeón de la divisional de Ascenso de la LOF, condición que, le valía inmediatamente ser el «benjamín» de la siguiente temporada, 1.980, ya en la división de honor.

De la mano de un gran equipo dirigencial, la comisión directiva encabezada por el presidente Gregorio Coronel, logró conformar un fuerte plantel de jugadores, en su mayoría refuerzos de clubes ovetenses, de ciudades vecinas y otras regiones e incluso de la capital, bajo la conducción técnica de don Antonio González, adiestrador llegado de la capital, ex jugador y técnico del Olimpia, quien llegaba, deseoso de inyectar sabia nueva y ansias de gloria, en el plantel blanquinegro.

Remembranzas de la doble consagración
Carlos Torales (61), ex futbolista, protagonista e integrante del plantel gumarelo, rememora que, de manera arrolladora, con un despliegue futbolístico de alta competencia, Libertad, logró lo que hasta entonces, nunca ningún club de la Liga había podido e incluso nunca antes repetido, ser campeón en su primera participación.

El «benjamín», se consagraba campeón tras haber ganado casi todos sus partidos, empatado varios de ellos y haber perdido tan solo uno, contra el Cerro Porteño de barrio Azucena, siendo así el primer equipo en consagrase campeón, inmediatamente tras haber ascendido a Primera División, en la temporada de 1.980, incluso una fecha antes, habiendo goleado al club Guaraní por un contundente 5 a 0, en cancha del gumarelo, para delirio de toda su afición deportiva, ganándose el respeto y admiración de toda la afición futbolera local.

 

Plantel gumarelo campeón de 1.980. //OviedoPress

Aquel plantel campeón de 1.980, lo integraron; Anibal Ruiz Diaz (portero), Ruben Zelaya (capitán), Claudio Medina, Carlos Torales, Guillermo Gonzalez, Anibal Martinez (parados), Ruben González, Juan Amarilla, Miguel Ángel Mendoza, Rigoberto Ortiz y Tomás Verza (en cuclillas), siendo director técnico Antonio González y asistente técnico, Agustín «Tutín» Romero Villasanti, legendaria figura del futbol ovetense, bicampeón nacional de Interligas, 1.964 y 1.965.

Para la temporada siguiente, la de 1.981, varias de las figuras rutilantes del año anterior integraban la base del equipo principal, junto a la sumatoria de nuevos refuerzos, buscarían defender el campeonato, en un año con altibajos, ya debieron asimilar el sinsabor de varias derrotas, para llegar a disputar la última fecha del certamen, contra el club 12 de Junio, ambos con chances de ser campeón, en una disputada jornada final, en condición de visitante, en cancha de los del barrio Arasaty, rememora Carlos Torales.

Equipo que logró la segunda consagración, campeón en 1.981. //OviedoPress

La consagración para el bicampeonato, de 1.981, fue integrada por los siguientes jugadores; Ramón «Pindú» Espinola ,Anibal Ruiz Diaz, Anibal Martinez, Rubén Zelaya (capitán), Carlos Torales y Juan Antonio «Chiquitín» Vera (parados), Cristino Caceres, Miguel Ángel Mendoza, Mario «Chará» Martínez, Tomás Verza y Guillermo González (en cuclillas), la condución técnica la inició Agustín Romero Villasanti, quien a mitad de certamen fue sustituido por Rubén González, jugador del plantel de primera, quien se lesionó durante la competencia, consagrándose bicampeón, como jugador y también técnico.

El partido final, de la última fecha del campeonato, de modalidad todos contra todos, fue ante el club 12 de Junio, al cual se impusieron 1 a 0, con gol de Mario «Chará» Martínez.

Ambas consagraciones se produjeron bajo la conducción presidencial de Gregorio Coronel, cuyo nombre hoy, honra como homenaje la denominación del estadio del club Libertad, de Potrerito.

Bicampeonato y lesión
Carlos Torales, protagonista de nuestra entrevista, rememora que se encontraba en el apogeo de su carrera futbolística, a sus 21 años, a punto de consagrarse bicampeón con Libertad, disputaba la final en cancha del 12 de Junio, último partido, luego del cual habían perspectivas de transferencia al homólogo Libertad, de Asunción, como también sonaban interesados del fútbol mexicano, nos cuenta.

Tanta habría sido la intensidad de aquel partido final contra el 12 de Junio, en el que, quien ganaba se consagraba campeón, que a los 5 minutos del partido, Torales, fue blanco de una grave lesión, en una balón dividido, tras saque lateral se disputó la pelota con el jugador tricolor «Beto» Rolón, quien se lo llevó por delante, provocándole una rotura craneal, traumatismo por el cual abandonó el partido, debiendo incluso paralizar su carrera deportiva por espacio cercano a un año, tiempo que duró su proceso de recuperación.

Torales, quien se desempeñaba como lateral izquierdo, fue incluso sometido a varias cirugías, ya con una prótesis craneal trató de retomar su carrera futbolística, en vano: «Aquello fue absolutamente desleal por parte del adversario, era una pelota sin importancia, aquel día acabó mi carrera de jugador, aunque no me quejo, el fútbol me brindó mucho de lo que hoy tengo, me hice de un terreno mientras jugaba en el 12 de Junio, construí mi casa, formé mi familia, me dio muchas amistades e inmensas felicidades», reflexiona.

Libertad de Potrerito, lograba lo nunca antes visto en el fútbol de Coronel Oviedo, un tricampeonato desde la divisional de Ascenso del 79, dos conflagraciones seguidas en el 80 y 81, tres años arrolladores, que luego fueron opacándose por varios años y décadas de decadencia, habiendo sufrido varios descensos a la B, retornando a primera una y otra vez, teniendo varias buenas incursiones hasta semifinales y alguna que otra final. Permanece en primera división, actualmente, desde la temporada 2013.

A 40 años de aquellas consagraciones gloriosas, Libertad hoy goza de buena salud, con una escuela de fútbol moderna y de vanguardia, de la mano del coordinador Hernán Medina, busca tal vez, en corto o mediano plazo, retomar aquellas sendas gloriosas y victoriosas, como la de los bicampeones, para ello, el único respaldo será el trabajo esforzado y cotidiano de dirigentes, ex jugadores, padres de familia e hinchas del gumarelo.

Libertad, hoy por hoy presidido por Félix Centurión, no se resigna a ser un equipo más de las competencias futboleras de sus divisiones formativas, o la primera división misma, ansía volver a grita campeón, más temprano que tarde, para alegría y regocijo de una laboriosa comunidad que día y noche se desvela, en sus campiñas y olerías.

Salud club Libertad, salud gumarelo,… ¡¡¡viva el «humilde potreriteño»!!! frase acuñada en las noches de peñas y tertulias en el barrio del «bajo», en «Tuyucuá», por el pintoresco e insigne hincha, «Kamba’i» Resquín, quien de cuando en cuando, vitorea los nombres de aquellos ídolos bicampeones, del 80 y 81, motivo de orgullo y admiración de generaciones pasadas, de ayer y de hoy, que sueñan, por qué no, volver a gritar Libertad Campeón!!!

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